miércoles, 24 de octubre de 2018

Metrología en transporte público interprovincial

 

Las mediciones son una parte esencial en el proceso de trasladar los conceptos y diseños a una realidad comercial.

La metrología no solo es un proceso de medición que se aplica a un producto terminado. Se debe también tomar en cuenta desde la etapa de diseño, y de acuerdo al modelo de especificación del producto, incluir temas como tolerancias geométricas, tolerancias dimensionales y acabado superficial.

La razón para aplicar la metrología en el diseño es para asegurar la obtención de características esenciales del producto tales como: funcionalidad, seguridad, confiabilidad y la intercambiabilidad.

La implementación de la metrología industrial en el Ecuador ayuda a restablecer la confianza entre productor  y el cliente. Por ejemplo, para comprobar que un BUS INTERPROVINCIAL cumple con las especificaciones técnicas requeridas de diseño,  se medirá y  se verificará la normatividad correspondiente, y controlará la calidad del elemento manufacturado para que esté en concordancia con los requerimientos establecidos en Normas  Nacionales e Internacionales.

Los vehículos de transporte público de pasajeros intrarregional, interprovincial e intraprovincial de un solo piso, contemplados en este Reglamento Técnico deben cumplir los requisitos metrológicos establecidos en la norma NTE INEN 1668 vigente o su equivalente debe tomarse en cuenta el corrigendo de esta norma.

En el Ecuador de manera obligatoria deben cumplir con el Reglamento Técnico Ecuatoriano RTE INEN 034 “Elementos mínimos de seguridad en vehículosautomotores” vigente, en lo que corresponda.

“La reglamentación técnica comprende la elaboración, adopción y aplicación de reglamentos técnicos necesarios para precautelar los objetivos relacionados con la seguridad, la salud de la vida humana, animal y vegetal, la preservación del medio ambiente y la protección del consumidor contra prácticas engañosas”.

Este Reglamento Técnico Ecuatoriano establece los requisitos que deben cumplir los vehículos de transporte público de pasajeros intraregional, interprovincial e intraprovincial con la finalidad de proteger la vida y la seguridad de las personas, el ambiente y la propiedad, y prevenir prácticas engañosas que puedan inducir a error a los fabricantes o usuarios finales.
Quienes realizan la revisión técnica vehicular deben hacer cumplir los Reglamentos: RTEINEN 011  “Neumáticos”.




Parabrisas de seguridad roto después de accidente cumple con norma al impacto

 

 NTE INEN 1323 "Carrocería"

  

Todos los vehículos  que salen desde los terminales deben cumplir Normas,  todo con el propósito de brindar seguridad, evitar contaminación y facilitar la movilidad de miles de usuarios diarios que se trasladan desde Quito hacia otras provincias, cantones y parroquias.

BIBLIOGRAFÍA
Revista de Calidad  INEN No 43 de octubre 2017
Reglamento RTE INEN 034 “Elementos mínimos de seguridad en vehículos automotores”
RTE INEN  017 “Control de emisiones contaminantes de fuentes móviles terrestres”.
NTE INEN 1323  “Carrocería”
RTE INEN 084 “ Vidrios de seguridad para vehículos automotores”
RTE INEN 011  “ Neumáticos ”






lunes, 1 de octubre de 2018

La Metrología en la Música


Parte del ritual en la música, cuando una orquesta sinfónica esta por empezar, el oboe, da la nota “la”. Esta nota la toma el primer violín y se lo pasa a toda la sección de cuerdas. Cuando están listos, el oboe se dirige a la sección de “vientos” de madera, y se les los da a sus integrantes. Luego les da el “si “a los “vientos” de metal. Todos buscan hacer coincidir el sonido de esa nota “patrón” con la misma nota de sus instrumentos. Una vez logrado, la toman de referencia para afinar todas las demás notas, entonces el concierto puede empezar.
La afinación
Sin duda alguna, uno de los primeros desafíos que enfrenta quien decide aprender a tocar un instrumento musical es lograr la afinación de su propio instrumento. Todo estudiante sabe que la educación de su oído es un proceso largo y permanente, y que si toca con frecuencia un instrumento desafinado es probable que fije en su memoria notas y melodías musicales que difieran de los sonidos originales.
Alimentarse con música
Afinar, es “poner en tono justo los instrumentos musicales con arreglo a un diapasón o acordarlos bien unos con otros”. En la era actual, signada por el uso de la electrónica, resulta más familiar el afinador electrónico que el diapasón. Hay afinadores de esas características que producen un sonido con el fin de que su usuario afine su instrumento haciéndolo coincidir con él. Otra clase de afinadores electrónicos funcionan mostrando en su pantalla qué nota tocamos cuando pulsamos una cuerda. Esa lectura, que el aparato hace en función de la frecuencia de la nota pulsada, permite ajustar la cuerda hasta que coincida con la lectura.
¿Pero qué es y cómo funciona un diapasón? Este objeto fue inventado en Londres, en 1711, por el británico John Shore (1662-1751), que trabajaba como músico de la corte. Lo creó con la finalidad de mantener su propio laúd siempre afinado en la misma frecuencia. Su idea al descubrir sus patrones de vibración fue que sonara en tono “la”, por lo que modificó la extensión de sus ramas y el peso de las mismas hasta conseguirlo.
El diapasón 
Es un instrumento patrón de medición que permite obtener un “la” puro para afinar la cuerda central de los cordófonos. Es una especie de barra metálica en forma de horquilla; es parecido a un tenedor de dos dientes, para quienes se “alimentan” con música. Está elaborado con un metal elástico (comúnmente acero) que al ser golpeado en alguna de sus ramas, mientras se sostiene por el mango, produce una vibración prolongada, en un tono puro y sin armónicos.
Esta vibración se mantiene durante un largo tiempo, dependiendo de la frecuencia y del material con que esté fabricado. De acuerdo con su tamaño y peso producirá una vibración en una frecuencia determinada y siempre será la misma.
Esta ventaja de los diapasones fue aprovechada por la fábrica Bulova para elaborar relojes cuya exactitud, basada en un diapasón muy pequeño, resultaría el alma del aparato. La empresa de instrumentos musicales Yamaha (ahora también fabricante de motores, motocicletas y barcos) se vio seducida por la importancia que tiene el diapasón en la música, al punto de emplear tres de estos instrumentos superpuestos como logo de su marca.
“La 440”
A lo largo de la historia se han tomado diferentes frecuencias para definir el “la” patrón. Existen registros de que el inventor del diapasón, John Shore, regaló al conocido compositor alemán Georg Friedrich Handel uno de sus diapasones, el que se conserva hasta el día de hoy en el museo del Founding Hospital of London. El tono que producía ese diapasón era de 423,5 Hz; se le llamó pitch fork, y se usó como patrón de referencia durante muchos años.
Los órganos que tocaban Johann Sebastian Bach en Hamburgo, Leipzig y Weimar estaban afinados en tono “la” a 480 Hz; una diferencia de cuatro semitonos. Esto hacía que el “la” que producía el diapasón inglés sonara como un “fa” en los órganos que Bach tocaba en esa misma época.
En 1936, una conferencia internacional recomendó que el “la” que se encuentra a la derecha del “do” central del piano se afinara a 440 Hz. Este patrón fue tomado por la Organización Internacional de Normalización (ISO) en 1955 (y reafirmado por ellos en 1975) como ISO 16.2. Como resultado de ello, hoy el diapasón que se emplea casi universalmente para definir el tono “la”, es de 440 Hz. No obstante, no es la única frecuencia que usan para afinar músicos y orquestas.
Establecida la frecuencia patrón “la” en 440 Hz, ¿cómo se calcula la frecuencia de cada una de las notas restantes de la escala musical? Para responder esa pregunta, es necesario recurrir a la matemática.

Sonidos armónicos y números enteros
El griego Pitágoras de Samos fue el primero en relacionar la música y la matemática. En la Grecia antigua los pitagóricos estudiaron, entre otras cosas, la armonía, considerada como la “ciencia que enseña a constituir los acordes”. Su finalidad era entender cuál es la manera de combinar los acordes de forma equilibrada, para obtener sensaciones de relajación y calma, o de tensión e inquietud.
Pitágoras descubrió que existe una relación entre los sonidos armónicos y los números enteros, creando con ello una teoría matemática de la música. Para llegar a esas conclusiones utilizó un instrumento musical llamado monocordio, formado por una cuerda cuya longitud era proporcional a 12 y que podía adoptar diversas longitudes. Pitágoras dividió la cuerda en doce partes y buscó los intervalos que producían sonidos agradables y se dio cuenta que eran aquellos con longitudes proporcionales a 12.
Para la generación de las octavas desde un punto de vista matemático, hay que tener en cuenta el funcionamiento de las frecuencias, obtenidas mediante las ondulaciones de una cuerda. De este modo, si una onda se desplaza por una cuerda de longitud “L”, y tarda un tiempo “t” en llegar al final y volver hasta el inicio (lo que nos daría todo un ciclo de onda), cuando la cuerda es la mitad de larga la onda volverá justamente en la mitad del tiempo a su principio. Esto provocará que si en un segundo contabilizamos, por ejemplo con la nota “la” 440 ondulaciones y vibraciones por segundo, para su octava obtendremos 880. Para lograr una octava superior, bastará entonces con multiplicar por dos la frecuencia de la nota original.
¿Partituras escritas en hertz?
¿Cuáles son los parámetros que se toman para saber si nuestro instrumento o nuestra propia voz, está o no afinado? Las notas de una escala no son más que una serie de relaciones de frecuencia vibratoria preestablecida. Sus nombres son producto de una convención y su altura, se mide en hertz (Hz), que es el número de oscilaciones, ciclos o vibraciones de un sonido por segundo (ciclo/segundo).
Pero como para un músico sería una incomodidad escribir sus partituras en hertz, las alturas reciben determinados nombres, que son los que conocemos en la escala tradicional como notas musicales: “do-re-mi-fa-sol-la-si” y sus variaciones —los bemoles y los sostenidos (do#, re#, fa#, sol#, la#) que se usan para marcar semitonos—, completando una escala de 12 notas.
Si tomamos como parámetro las teclas blancas y negras del piano sabemos que la distancia que separa a una nota de la siguiente es de un semitono. La proporción entre una nota cualquiera y la siguiente es siempre constante, por lo que recibe el nombre de razón (r).
Para calcular la frecuencia de una nota podemos partir de un valor ya conocido, por ejemplo: “la” 440 Hz.
Comenzando desde el “la” 440 Hz y subiendo en la escala (hacia la derecha del piano), las 12 notas de la escala serían: la, la#, si, do, do#, re, re#, mi, fa, fa#, sol, sol#, la.
La frecuencia de “la#” sería: 440 Hz × r
La frecuencia de “si” sería: 440 Hz × r × r = 440 Hz × r2
De ese modo puede plantearse la frecuencia en relación a la distancia en semitonos de cada nota en relación al “la” 440 Hz.
Nota: esta nota es tomado de la revista “De acuerdo: La ciencia a tu medida” edición N°.4: Música” Iniciativa del Sistema Interamericano de Metrología SIM y el Physikalisch-Technische Bundesanstalt PTB.
BIBLIOGRAFÍA: